Era unos de esos típicos días en lo que sentía tal inspiración como poder escribir una novela, pero ese no era el punto.
El café estaba bien, frío, como me gusta, sostuve la taza firmemente y lo bebí rápido.
Desperté y note unas gotas de sudor en mi frente, ¿era una pesadilla? me pregunte a mi mismo mientras me paraba y me dirigía hacia la cocina por un buen vaso de agua fría para aclarar mi garganta, ya que me ardía como si hubiera pasado la noche gritando, ¿serian las pesadillas? no lo sé, lo único que sabia es que ya no podría conciliar el sueño; Regrese al cuarto y me recosté, mire fijamente el techo, de de nuevo cruzaban preguntas y dudas existenciales que sólo pasan cuando uno esta en completo silencio. No me podía seguir torturando con tales preguntas, así que puse algo de música, la melodiosa voz de Lana Del Rey rompería con el silencio incomodo impuesto por mi mismo...
Eran y más de las 3:00 pm me había pasado todo el día en la cama y me encontraba con un molesto dolor de espalda, me levante y revise mi Twitter, para ver si había algo interesante... Lo dudo...
Justo hoy cuando me doy cuenta que eres una persona tan normal con las demás es cuando me doy cuenta de que puedo existir sin ti.